Inicio / Nihil prius Manducare / Viaje a Sanlúcar de Barrameda
justito sanlucar

Viaje a Sanlúcar de Barrameda

La próxima vez que vaya a Sanlúcar de Barrameda, sobre todo si voy con más tiempo (y aseguro que nos quedaron muchas cosas que ver y por hacer, especialmente ir al Bigotes) tendré que prestarle buena atención a la web de alquileres vacacionales de Alltherooms que tiene muchas buenas opciones en la zona.

Justito El grupo de Sanlucar

Jueves 9 de Junio

Tras un par de incidentes en el viaje (un portazo de Justito Junior con mal resultado y una caja de cambios averiada en el coche de Chencho y Ana) llegamos sanos y salvos a Sanlúcar.

Era la hora de comer y Juan Carlos y Pepi que conocen bien Sanlúcar nos llevaron a El Gallego.

El gallego

Sensacional comienzo: papas aliñás (la patata de Sanlúcar es excepcional y aliñás están tremendas y no digamos si van acompañadas de una buena melva canutera), queso de Cádiz, jamoncito, cola de toro, choco entero rebozado y fritura, mas cerveza fresca y chistes de Jofran que hicieron reír a base de bien a nuestros niños.

Taberna Argüeso

Cenamos en la Taberna Argüeso donde José Manuel Ávila nos hizo disfrutar a fondo con su ensaladilla a la antigua, los chicharrones de atún, el tartar de atún rojo de almadraba y el sushi, entre otras cosas. Tras la cena, punto final a un fantástico y largo día.

Viernes 10 de Junio

Bodegas Barbadillo

Al día siguiente, el plan era visitar el mercado (¡qué deleite¡) y realizar una visita privada a Bodegas Barbadillo, donde nuestro anfitrión fue Antonio “Fori”.

Fori nos dedicó un par de horas que supusieron un curso acelerado sobre la historia de los Barbadillo, que ya van por su séptima generación, y que venden 4 millones (y han llegado a 6) de botellas de Castillo de San Diego.

justito cubitera barbadillo

Terminamos la interesantísima (para niños y adultos) visita, con una cata de manzanilla (Solear), vino blanco (Castillo de San Diego y Blanco de Blancos) y espumoso (Beta), acompañados de lomo, jamón, queso y papas fritas.

Gracias a Fori, a Barbadillo y a Juan Carlos, uno de los amigos del grupo, quien por razones profesionales pudo contactar con Fori y nos aseguró este rato inolvidable.

Justito Barbadillo

Plaza del Cabildo: Balbino, La Gitana y Helados Toni

De Barbadillo, dejando el Barrio Alto de Sanlúcar, nos fuimos a comer a la Plaza del Cabildo, refrescada por ese fantástico poniente sanluqueño y por los vaporizadores de las terrazas.

Justito Sanlucar Plaza Concejo

Fue Balbino quien nos cobijo entonces y allí de pie, sin prisa y sin pausa, cayeron nuestros primeros langostinos, probamos las caracolas, comimos más papas aliñás, ortiguillas fritas, una buenísima ensaladilla rusa y unas exquisitas tortillitas de camarón.

Sanlucar Justito Balbino

La cerveza, el vinito blanco y alguna manzanilla rellenaron la caldera de alegría.

Después continuamos en La Gitana, en la esquina opuesta a Balbino, donde tomamos más papas aliñás en este caso con la famosa melva canutera, más ortiguillas fritas y unas cañaíllas.

Terminamos con los helados, postres y cafés en Helados Toni, donde probé la tarta imperial.

Sanlucar Tarta Imperial

Después de los postres y el café, se dio tiempo libre en el grupo.

La playa

En mi caso lo aproveché para irme en solitario (nadie se animó a acompañarme) a la playa. Hacía viento, había muy poca gente y no se veía a casi nadie bañarse. El agua está turbia en la desembocadura del Guadalquivir, así que pregunté a un señor que me crucé paseando por la playa y que parecía haberse bañado:

– ¿Por qué la gente no se baña? -pregunté.

– Por el viento principalmente -me dijo-, pero no pasa nada no hay corrientes, está calentita, no hay medusas, ni ningún peligro.

– ¿Usted es de aquí? -le pregunté.

– No, soy de Pamplona, pero como si lo fuera.

Así que avancé hasta donde me recomendó el baño y me bañé. El agua estaba a estupenda temperatura, mucho menos fría de lo que hubiera esperado. Así que disfruté de un baño en un sitio tan excepcional que me será difícil olvidar.

Justito Sanlucar Barcas

Regresé al hotel caminando, aunque primero seguí avanzando por la playa en dirección Chipiona, cuyo faro se veía bien a lo lejos. Luego (cuando me vi cansado y demasiado alejado) di la vuelta y recorrí, camino del centro, el paseo y la zona de urbanizaciones.

En el hotel disfrute un rato de la piscina y otro (más bien corto) de la cama.

Bajo de Guía: Casa Juan

Cerca de las nueve, de nuevo en grupo, nos dirigimos a través de la Avenida de la Duquesa Isabel hacia la playa (la misma en donde había estado por la tarde) donde presenciamos la puesta de sol que pone el horizonte y el cielo de color violáceo como si estuvieras en el Marte de “Total Recall”.

La caída del sol nos fue acompañando por todo el paseo hacía Bajo de Guía, la parte de Sanlúcar más próxima a Doñana, desde donde sale el barco hacia el Coto y puedes seguir caminando hacia el puerto de Bonanza.

Allí cenamos en Casa Juan, donde nos dimos de nuevo al langostino y continuamos con almejas y calamares con tomate. El postre era un rico helado de turrón en envase tipo botella “Tío Pepe” y un generoso chorro de Pedro Ximénez.

Me quedé con ganas de ir al Bigote, que por lo visto es un sitio fantástico que me habían recomendado varios amigos. Otra vez será.

Después de cenar, volvimos caminando al hotel, donde nuestros coches estuvieron aparcados sin moverse desde el principio al fin de nuestro viaje, y nos fuimos a la cama.

Sábado 11 de Junio

El sábado ya no había un plan definido por la “organización” (de la que por cierto y ojalá sirva de precedente, no formaba yo parte), así que hubo compras y paseos. Hasta estuvimos jugando al Scalextric en el Centro Scalextric de Sanlúcar. Jugaron los niños (aún hay esperanza para lo analógico) y jugamos los mayores. Me quedé el último ¡aunque no me salí ni una sola vez de la pista¡.

La comida fue organizada por Esteban, el primo sanluqueño de Javier, el administrador del fondo del grupo. Comimos en La Espuela-2 que regenta otro Esteban, hijo del dueño de la originaria Espuela. En bullicioso ambiente, con chocantes advertencias y curiosidades varias (con una de ellas terminaré este post…), tomamos bígaros o burgaos como allí los llaman, atún (vuelta y vuelta), chelva adobada, cazón y unas cuantas cervezas y botellas de Castillo de San Diego.

De nuevo a la playa

Al salir mi mujer y yo nos llevamos a algunos de los niños a la playa que sí estaba concurrida en sábado y nos dimos un “relaxing” baño. Cogimos una buena cantidad de conchas de ostras para nuestra colección. Hubiera preferido comerlas, pero tampoco ha podido ser en esta ocasión.

La “última” cena en Sanlúcar: Trasiego, Bar Juanito, La Gitana y Helados Toni

Y llegamos a la última noche. Comenzamos temprano picando algo en la mesa alta con taburetes junto a la barra de Trasiego (quesos, ensaladilla con pulpo, langostino y pimentón picante y más langostinos de Sanlúcar) con cerveza Estrella Galicia súper súper fría y espumoso Beta de Barbadillo. Luego a comer el mejor jamón y el mejor queso de Sanlúcar en el Bar Juanito acompañado de un tinto de uva tintilla y de nombre también TINTILLA de Bodegas Luis Pérez, y terminamos en La Gitana, donde me inflé a tortitas y me quedé con ganas de más papas porque Javier, Chencho y Juan Carlos estaban más cerca que yo de la bandeja y no me dieron cuartelillo mientras que Doña Justa, Marian, Ana y Pepi, parecían estar pasando tan buen rato como nosotros cuatro.

Terminamos la noche y casi el viaje con animada charla en Helados Toni, y con una copa en San Juan un sitio con la imagen de un monaguillo justo en medio de la pista de baile del que yo entré y salí porque no admitían menores y me quedé fuera con nuestra chavalería que jugaba en la Calle. Menos mal que Chencho me trajo un gin tónic. Le pedí medio, pero me trajo uno entero y fue el remate perfecto para estos días preveraniegos en Sanlúcar con estos nuevos amigos con los que parece que no será la última vez que viajemos.

Gracias pues a Juan Carlos y Pepi, los organizadores y cicerones, y también a los demás: a Chencho (un tipo que está siempre de buen humor), Ana y Anita (que ha lidiado muy bien con sus compañeros de viaje que eran todos chicos), Javier, Marian, Joaquín (que se ha hecho buen amiguete mío), Alfonso y a mi propia familia.

El año que viene repetimos o nos vamos a Menorca o a Lugo

¡Ah¡ Ya sé porque las mujeres van juntas al baño. He tenido que ir a Sanlúcar para enterarme.

justito bater

Doy fe de que es un WC de señoras, aunque alguno al ver la foto tenga claro que es un servicio de hombres porque las dos tapas están abiertas. Tal vez sea cierto lo de que las mujeres no van solas al baño y lo de que “pixxa española, no mex sola”. Aseguro que solo me asomé para tomar la foto, tras advertirme las chicas de mi grupo de que me iba a reír al verlo.

Tengo que volver por la zona de Cádiz y regresar también a Jérez.

Hasta otra. Un abrazo. Justito El Notario. @justitonotario


 

2 comentarios

  1. Excelente artículo. Tan sólo hacer una apreciación, no se llama plaza del Concejo, sino Plaza del Cabildo. Si preguntáis por plaza del Concejo ningún sanluqueño reconocerá a que lugar queréis llegar. Un saludo

    • Hola Emilio:
      Muchísimas gracias. Voy a corregirlo.
      La verdad es que lo escribí hace tiempo y no recuerdo porqué puse una cosa y no otra.
      Lo dicho, gracias, saludos, Justito El Notario.

      Si te ha parecido bien o te ha resultado útil mi contestación, puedes invitarme a una caña o hacer un donativo a una ONG; si quieres más información pincha aquí

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *