critica cronica notarial de una pandemia

La última crítica a la «Crónica notarial de una pandemia»: Un tránsito del dogmatismo a la realidad

¿El virus se va? ¿Volveremos a vivir algo similar en las notarías? No lo sé, pero el caso es que quedan unos poquitos ejemplares de «Crónica notarial de una pandemia» por vender y para ello voy a aprovechar la crítica que ha hecho del libro un insigne compañero jubilado al que tengo un profundo respeto y admiración y que me ha ayudado mucho en una de las situaciones mas desagradables que he tenido que vivir en mi vida profesional.

«Ya sabes que “crítica” viene del griego krineo que significa valorar. La crítica puede ser negativa o positiva, y, desde luego, la de tu libro es positiva. A pesar de la insistencia entre lo urgente y lo necesario, además de lo anecdótico de cada caso, el libro sugiere muchas cosas que no es el caso estudiarlas ahora en profundidad. He terminado ya el capítulo 5 que es el más interesante de todos. Recuerda a los partes de guerra con el romanticismo que entrañan y eso a pesar de tus interesantes ideas informáticas. Es un libro de lectura amable y próxima. Estoy en desacuerdo con tus opiniones sobre testamento en caso de epidemia porque olvidas la ratio legis y también en las relativas al poder para pleitos laborales al existir medios sustitutorios (el «apud acta») para su otorgamiento. Me han entusiasmado tus comentarios sobre el art. 1.259 Cci  por muy interesantes y susceptibles de desarrollo. Enhorabuena por la humanidad que subyace en tu libro. La referencia que haces a la enfermedad de tu padre, sin minusvalorar lo demás, es lo mejor«.

Después este apreciado compañero terminó la lectura

«Concluí la lectura de tu libro que me ha exigido revisar mi vida y también sugerido algunas consideraciones técnicas. Te he comparado conmigo, un tránsito del dogmatismo a la realidadAdemás quiero señalarte lo siguiente: 1) No recuerdo haber leído las consecuencias de la autorización de instrumentos no urgentes o innecesarios, que desde luego no afectan a la validez del acto, que no pueden ser otras que la responsabilidad disciplinaria o administrativa; 2) La circular del Consejo General del Notariado no me sugiere muchas alabanzas y sí que es, tal vez arropado por mi ignorancia, un acto de autoflagelación añadiendo a las obligaciones administrativas del Notario, estas extrañas y nuevas que impone, con lo que la burocracia es ya desmesurada; 3) Me llama mucho la atención los comentarios que haces sobre las pólizas, por ejemplo, las que haces a aquellas en las que se estipula que se faculta a la entidad acreedora para elevar a documento notarial la póliza no intervenida, a fin de  que tenga eficacia ejecutiva; esto, aunque no lo sea, me hace pensar en la autocontratación y en sus repercusiones; 4) No estoy de acuerdo (e insisto en lo que te dije en mi anterior mensaje), con tu opinión de testamento de extranjeros en caso de epidemia y en peligro de muerte, testamentos estos en los que debe imperar mas que en ningún otro el principio del favor testamenti, omitiendo comentar si la clase de testamento es cuestión de forma o de capacidad como ocurre en el ológrafo; 5) Me gusta y comparto tu criterio, de que la urgencia o necesidad queda sometida en última instancia al juicio del Notario, como no puede ni debe ser de otra forma y no del requirente del ministerio notarial; 6) El epílogo es interesante y en él se trasluce con facilidad  que eres un hombre con genio, algo impetuoso, honrado y muy cercano. Ahí esta el éxito de tus escritos además de ser un gran Notario, de lo que doy fe “retirado ya en la paz de estos desiertos”. Ten en cuenta que el libro a pesar de ser una crónica reiterativa de la autorización o denegación de funciones, en función de la urgencia, merece una critica muy favorable porque planteas problemas y ofreces soluciones con una literatura grata. Insisto, el libro a pesar de lo reiterativo, invita a leerlo porque plantea temas distintos que exigen respuesta. Con Irene Vallejo, «El infinito en un junco», me ocurrió algo así, a veces, por reiterativo, me cansaba, pero la línea siguiente me enganchaba. No le des más vueltas: el libro es un éxito literario, jurídico y personal, sin olvidar lo práctico. Un fuerte abrazo y enhorabuena».

Yo le dije que …

Escribí todo en pocas semanas, lo repasé en un mes, salió, lo leí ya en papel y se quedó en mi disco duro. No obstante, efectivamente apunto muchas cosas que habrían necesitado (y necesitan) mas estudio pero esas semanas fueron tremendas y había que salir al paso a cada momento e improvisar soluciones. Sigo pensando (un año y medio después) que la solución eficaz era el testamento abierto. El libro, probablemente, deja traslucir algo de mal genio, a modo de  impotencia ante determinadas situaciones. Impetuoso de ímpetu. Impetuoso de irreflexivo … Creo que soy un Notario resolutivo a la par de prudente. Creo que nunca tomo decisiones precipitadas aunque las que tomo puedan ser equivocadas. A mitad de mi carrera profesional, empiezo a estar algo tocado. ¡Qué difícil se ha puesto todo¡ Si mi padre lo viera …. Creo que esto es una mezcla de los tiempos y de ir cumpliendo años y que debe pasarle a casi todo el mundo. Gracias compañero. Tu crítica me ha sentado muy bien.

Por otra parte, como apunto en el libro, la operativa diaria de una gran o mediana notaría de un sitio grande es muy distinta a la de un pequeño pueblo. Aquí era muy fácil atender a cualquier testador «sin riesgos». Ese matiz lo hago en el libro. Llevo 14 años aquí y «he sacado el látigo» para poner orden en las primeras semanas. Por primera vez he sentido que «la gente me hacía caso» sin cuestionarme. Efectivamente, los escritos de justificación pueden llegar a aburrir. De hecho, al profano le he explicado que hay dos lecturas del libro: la completa o semi completa y la intercalada, eliminando muchos de esos capítulos una vez que has leído los primeros que van apareciendo. No obstante, la reiteración era intencionada puesto que mi opinión es que se han redactado escritos de forma absolutamente genérica descargando responsabilidades y sin prácticamente atender a las razones de fondo de cada casoUn abrazo y ya te mandaré el post que publique con tus comentarios.

Este es ese post. Gracias por todo.

Aquí puede comprarse uno de los últimos ejemplares que quedan.

Hasta otra. Un abrazo. Justito El Notario. @justitonotario




 

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