entrevista a juan varela hidalgo

Entrevista a Juan Varela Hidalgo, el Notario más joven de España

Sí, el más joven de España en este momento y, evidentemente, de su promoción (la de 2020) aunque (ya lo saben los que han leído este post) no es el más joven de la historia que sigue siendo Fernando Ramos Alcázar, Notario en activo de Vitoria que ingresó con 23 años y 9 meses. Especial mención merecen también los dos compañeros de promoción de Juan Varela que, como él, han ingresado con menos de 25 años. Se trata de Juan Enrique Costa Ninot y Vicente Rodríguez Moreno-Torres cuyo abuelo es otro de los cuatro Notarios que tengo en mi lista (pendiente de actualizar) como ingresados antes de los 24 años. Poco le ha faltado a Don Vicente, para ver a su nieto Notario pues falleció el 29 de Marzo de 2019. Sin duda que en este caso hay que decir aquello de que “de casta le viene al galgo”. Enhorabuena a los tres. Lo que habéis conseguido es digno de la mayor admiración.

La idea para esta serie de entrevistas surge de mi post “El Notario más joven”. No pretendía con esa clasificación de jóvenes Notarios más que entretenerme y entretener, pero creo que de ese post salieron varias cosas buenas. Por una parte, animó (y sigue animando) a participar a compañeros que habitualmente no comparecen mucho por las redes sociales o los blogs jurídicos o mixtos (como el mío con su Fide y su Manducare) y, por otra, ha dado lugar a un par de entrevistas (la de hoy es la segunda) con nuestros compañeros de la lista de los más jóvenes, ya estén en activo, jubilados o excedentes. La primera fue con mi querido y admirado Alfonso Ventoso Escribano (que además de Notario es Registrador, o viceversa, aunque, todo sea dicho, fue primero Notario y luego Registrador).

En esta segunda, el entrevistado es Juan Varela Hidalgo que pertenece a la promoción de este año 2020 que ha visto interrumpido su “estado más feliz del hombre” como consecuencia del covid-19. Juan Varela ha ingresado en el cuerpo con 24 años, 2 meses y 8 días, así que se nos va a situar en el puesto 8º entre los aprobados con 24 años y en el 12º en el ranking total (que incluye a los Cuatro Fantásticos aprobados con 23 años). La fecha oficial de su aprobado es el 5 de Marzo de 2020. El que haya leído “El Notario más joven” ya sabe que considero que no es posible tener en cuenta otro criterio de manera (semi) oficial.

Antes que nada, Juan, gracias por aceptar mi ofrecimiento de contestar a estas preguntas que seguro son de interés para todos los compañeros, para los opositores y para los que puedan estar pensando en opositar a notarías (o, tal vez, en dejarlo …).

Comencemos con la entrevista

1.- ¿Por qué decidiste preparar notarías?

Mis ganas de preparar notarías empiezan desde muy pequeño. Siempre solía decir, cuando me preguntaban lo que iba a estudiar: “yo voy a estudiar derecho y opositar a notarías, como mi padre”. Mi padre también fue opositor y, aunque él no tuviera la suerte que a mí me ha acompañado, la ilusión que yo tenía de parecerme a él, así como el grandísimo abogado que era (y que es hoy), hacían que me lo planteara. Más tarde, ya en la carrera, comprobé que lo que más me gustaba era el derecho privado, sobre todo el Derecho Civil, y vi que el trabajo de Notario es, fundamentalmente, lo que a mi más llenaba: resolver problemas jurídicos relacionándome directamente con las personas. Si a eso le sumamos la vocación que me acompañaba desde pequeño, no tuve mucho más que pensar y, en Septiembre de 2017, empecé a preparar notarías.

2.-Has tardado varios años menos de lo que, de media, es habitual, ¿eres consciente de lo joven que eres?

Me cuesta creer que lo haya conseguido tan joven. Tengo compañeros que empezaron a preparar con mi edad, y viéndolo así es realmente alucinante. Soy consciente de la responsabilidad tan grande que supone ser Notario y nunca me hubiera imaginado aprobar a esta edad, pero creo que ambas cosas no son incompatibles. Superar dos orales y un dictamen no solo requiere de conocimientos (y muchos), sino también de madurez, y afortunadamente he conseguido reunir ambas y aprobar, antes de lo normal. Eso sí, no voy a dejar de formarme y prepararme para estar a la altura de mis compañeros y de lo que supone esta profesión para la sociedad. Además, aprobar tan joven creo que también puede servir de motivación para que los estudiantes de Derecho se animen a opositar. Está claro que no es lo habitual aprobar con este tiempo de preparación, pero me gustaría que vieran que aprobar la oposición no es algo inalcanzable o imposible (cosa que yo mismo he pensado muchas veces). Es muy dura y requiere de mucho sacrificio, pero con estudio y con disciplina por supuesto que se puede conseguir.

3.- Cuéntanos un poco como te has organizado para conseguir algo que, sin duda, solo está al alcance de unos pocos (y a las pruebas de “El Notario más joven” me remito) 

Pues al principio, durante los primeros meses de oposición, compatibilizaba la oposición con jugar en un equipo de segunda división nacional de fútbol sala (el Real Betis Futsal). Eso me permitía avanzar poco con los temas, ya que entrenaba prácticamente todos los días y viajaba un fin de semana sí y otro no. Al final acabé dejando el fútbol sala y me dediqué exclusivamente a opositar. Esta es una oposición, como muchas otras, a la que tienes que dedicarle todo tu esfuerzo. Después de eso, mi maestro (D. Rafael Leña, Notario jubilado) me empezó a plantear la oposición de forma que la primera vez que me presentara fuera a los cuatro años de preparación. Pero cuando dejé el fútbol sala me sentía capaz de avanzar mucho más y, cuando en verano se convocaron las oposiciones, logré convencerlo para que me dejase presentarme. Lo convencí porque al principio él no quería que fuera a esta convocatoria y no le faltaba la razón, ya que en Agosto de 2018 llevaba sólo estudiadas las dos primeras bolas de Civil y algunos temas de la tercera bola (y, por supuesto, nada de Fiscal por aquel entonces). Lo que yo pensaba era que no perdía nada por intentarlo y que podía llegar al examen con opciones de aprobar, aun sabiendo que, si aprobaba, tendría que estudiarme el segundo ejercicio en apenas cuatro o cinco meses y que, si además aprobaba el segundo ejercicio, no había hecho ningún dictamen de preparación. La cosa estaba difícil, pero no imposible, y esta era mi motivación.

4.- El número de firmantes de las oposiciones a notarías ha disminuido muchísimo en un par de décadas, ¿cuáles crees que son las causas? ¿cómo animarías a los jóvenes graduados en Derecho a inclinarse por nuestra profesión? 

En cuanto a las causas, puede ser que el número de firmantes baje cada convocatoria porque las opciones o salidas al acabar la carrera son cada vez mayores, y opositar sin duda es la menos llamativa y la más sacrificada. No tienes ingresos y sacrificas gran parte de tu tiempo durante un número indefinido de años, y esa falta de certidumbre es lógico que eche para atrás. Cada vez es más común que los mejores expedientes de la universidad acaben en su mayoría en un Máster o en un despacho, y que las personas que lo han pasado peor en la carrera directamente descarten seguir estudiando, todo ello porque piensan que la oposición puede suponer “desaprovechar varios años de su vida”. En absoluto pienso que sea así. En el peor de lo casos (que no apruebes) la oposición te da una manejo espectacular del derecho privado que, a la hora de trabajar en un despacho, te coloca sin duda entre los más preparados. Y en el caso de que apruebes (cosa nada imposible como ya he dicho) “solucionas” tu vida y la de tu familia. Yo mismo hace unos meses era un opositor más que leía este blog noche sí y noche también, que no sabía lo que sería de mí, y que soñaba con poder estar “al otro lado” para decirles, a quienes se planteen opositar y a quienes ya lo están haciendo, que es posible, que se puede conseguir. Por tanto, animo a estudiar esta oposición a cualquier estudiante que le gusten, fundamentalmente, dos cosas: el Derecho y las personas. El Derecho porque supone un estudio muy profundo y muy constante del mismo, y las personas por la profesión tan bonita que van a ejercer.

5.- ¿Tienes antecedentes en el Notariado? ¿Crees que, de algún modo, es necesaria la vocación? 

No tengo muchos antecedentes. El único familiar Notario que tengo es un primo-hermano de mi padre, D. José María Varela, Notario de Pilas (Sevilla), que casualmente también aprobó joven (con 25 años) y que fue preparador de mi padre durante el tiempo en el que estuvo opositando. En mi caso, la vocación fue la clave de por qué me decidí a preparar, pero creo que no es algo fundamental. Es extendida la creencia de que notarías es una oposición que sólo preparan hijos o familiares de Notarios, pero para nada es así. Y la prueba más clara la tengo en la Academia de preparación de Sevilla, dónde de los ocho que hemos aprobado sólo uno es hijo de Notario. La vocación es importante para aguantar la oposición por el esfuerzo psicológico que conlleva, pero esa misma vocación puede encontrarse o suplirse con la motivación de conseguir aprobar una de las pruebas más duras que hay. Lo que pienso es que hay que tenerlo claro a la hora de opositar, sea por vocación o por motivación personal o profesional.

6.- ¿Cómo animarías a los que suspenden en una o varias convocatorias y, teniendo aptitudes, se plantean no continuar?

Partiendo de que cada caso personal es distinto, sí que en general les animo a que no tiren la toalla. Yo tenía muy claro (y así lo decía) que no iba a dejarlo hasta que no aprobara o hasta que las fuerzas me fallaran. Hay personas que se ponen un número límite de convocatorias y lo veo razonable, cada uno se plantea su oposición como quiere. Pero animo a los opositores que suspenden a que se dejen aconsejar, a que escuchen a su familia y, sobre todo, a su preparador, porque tu preparador siempre va a pretender ser objetivo contigo y si cree que eres capaz de conseguirlo a la siguiente es porque lo eres. De lo contrario, te lo diría. Por tanto, animo a estos opositores a que no lo dejen, porque siempre puede ser la siguiente. Nunca es tiempo perdido y la inversión merece la pena, si no que se lo digan a más de uno. He conocido compañeros en esta oposición que han aprobado en diez, doce años, compañeros que lo habían dejado y que habían vuelto más tarde, e incluso algún compañero ya casado. Lo que digo es que nunca sabes si la siguiente es la buena y, mientras te quede algo de fuerza, siempre merece la pena seguir e intentarlo de nuevo.

7.- No sé si me has lanzado una indirecta porque de hecho estás hablando con uno que aprobó tras firmar cinco convocatorias y que ya había celebrado tres aniversarios de boda cuando aprobó la oposición  …. pero sigamos. Has quedado (además) muy situado en el listado de aprobados (puesto 24º de 91º), ¿qué preferencias tienes para concursar?

Aún no sabemos cuáles serán las vacantes definitivas, pero lo que sí pretendo es buscar una notaría que funcione bien y que, a ser posible, esté bien conectada con Sevilla. También tengo la suerte de que mi pareja, Carmen Solís, ha aprobado la oposición, por lo que si conseguimos encontrar ambos un destino en el que estemos cerca pues mucho mejor. Por lo demás, cualquier sitio es bien recibido. Siempre he dicho que me gusta mucho el norte de España (la zona de Galicia, Asturias, etc), pero también soy muy del sur, por lo que habrá que ver cuál es la mejor opción. Menos mal que todavía tenemos tiempo de pensar bien el orden hasta que salga el concurso.

8.- Apostaría a que tienes pensado preparar opositores, ¿es así? ¿te atreverás también con el dictamen?

Por supuesto. Es algo que tenía muy claro desde que empecé. Preparar opositores es como devolver a otros lo que te han dado a ti, o así me lo enseñó mi maestro. Creo que la preparación de opositores es una responsabilidad grande, cada opositor es un mundo y tienes que intentar encontrar las teclas necesarias para ayudarle a que consiga avanzar y superarse, cosa que tengo muchas ganas de hacer. Los orales se me daban bastante bien y creo que en eso puedo ayudarles mucho. Cosa distinta es el dictamen. Éste tuve poco tiempo de preparármelo y por ello, a día de hoy, no me lanzaría a prepararlo con opositores. Prefiero antes coger un poco de práctica y ver más estilos de dictamen, para así poder ayudarles y prepararles bien de cara a cualquier posible dictamen (de examen) que se pudieran encontrar. Eso sí, estoy seguro de que me atreveré porque me parece la parte más bonita de la oposición, dónde todos los conocimientos que has estudiado se vuelcan en un caso práctico.

9.- ¿Prepararás restringidas?

Por supuesto. Es algo que tengo claro desde que aprobé, y algo que me era más que sugerido por mi maestro desde que empecé a preparar. Como él dice, las restringidas no solo te permiten seguir formándote, sino que además hacen que te prepares en los temas que están más de actualidad, pudiendo prestar así un mejor servicio público. Todo ello además del objetivo principal, es decir, ganar antigüedad y así tener la posibilidad de llegar antes a una capital. Lo malo de las restringidas es que la antigüedad que ganas, en el caso de aprobar, sólo puedes utilizarla durante los cinco años siguientes, y que tienes que llevar ejerciendo un año para poder presentarte, por lo que primero me asentaré en la notaría que finalmente me llegue y, tras ello, me lanzaré a preparar, habiendo ganado así ya un poco de antigüedad.

10.- ¿Qué sistema de estudio, entre los cuatro o cinco habituales, utilizabas y utilizarás para tus opositores? 

He seguido dos sistemas durante la oposición, los cuales, salvo casos especiales, seguro que utilizaré con mis alumnos. El primero de ellos consistía en llevar tres temas “nuevos” y cuatro “de repaso” a la semana, es decir, que era una especie de “arrastre”. Este sistema lo seguí durante el primer año y pico de oposición, aunque al principio conseguía llevar menos temas al compaginar la oposición con el futbol sala. Así conseguía avanzar a un ritmo normal y, a la vez, asentaba muy bien los temas que me había estudiado dos o tres meses atrás. Durante esta etapa, estudiaba unas ocho o nueve horas al día y descansaba un día a la semana. Sin embargo, desde Enero de 2019, cuando empecé con el ritmo de convocatoria, mi maestro decidió que íbamos seguir el sistema de vueltas. Entonces, le di una vuelta en seis semanas, otra en cuatro, otra en tres, la última en dos, y me presenté. Ese sistema también me vino muy bien, porque era capaz de retener los temas en la cabeza bastante tiempo y porque no necesitaba cantarlos muchas veces (aunque sí que los canté todos en la última vuelta, antes del primer ejercicio). En esta segunda fase, estudiaba unas doce o trece horas al día y descansaba medio día (o ni eso) a la semana. En el segundo ejercicio, como tenía que estudiarme todo el Mercantil, el Hipotecario y el Notarial, al principio me recomendaron probar con el sistema de acumulación, pero me era imposible cantar los temas tantas veces. Opté entonces por el sistema de vueltas de nuevo, y le conseguí dar cuatro vueltas en cinco meses. Además, en la primera vuelta, cuando terminaba cada tercio del temario (es decir, lo hice tres veces), me estudiaba una vez más todos esos temas (que eran unos cincuenta y pico) en una semana, lo cual me servía para asentarlos mucho mejor. Pero, como digo, cada opositor es un mundo, y D. Rafael me conocía bien.

11.- ¿Qué otro papel crees que podéis desempeñar los jóvenes recién aprobados a nivel corporativo? 

Creo que, de momento, lo que podemos aportar es una visión más cercana a las necesidades de los jóvenes, y al futuro de la oposición. También los jóvenes tenemos familiares, amigos o conocidos que tienen inquietudes que podemos trasladar a los órganos corporativos, para que luego éstos puedan estudiarlas y encontrar la mejor forma de adaptar los medios disponibles a dichas inquietudes o necesidades. Además, mientras más nos sumemos los jóvenes aprobados a los órganos corporativos más nos aseguraremos de que el Notariado se siga caracterizando por la unión y el prestigio común del cuerpo, un legado que debemos perpetuar y hacerlo crecer, en la medida de lo posible, aportando nuestro granito de arena. En cuanto al futuro de la oposición, también creo que, de cara a la preparación y las cosas que se pueden mejorar, somos una voz que a nivel corporativo debe ser escuchada, y para ello debemos sumarnos todos los que podamos. Y todo ello, con más motivo, sabiendo que el número de opositores baja cada año, por lo que debemos buscar alternativas o soluciones que fomenten la oposición.

11.- ¿Qué te parece la presencia en redes sociales y en blogs de muchos Notarios? 

Me parece que hacen una labor social fantástica. Si ya de por si las redes sociales nos permiten estar a todos conectados, que los Notarios se muestren en redes sociales da una sensación de cercanía y de proximidad que las personas estoy seguro de que lo agradecen. Aunque sus problemas jurídicos concretos no se vayan solucionar del todo leyendo la entrada de un blog, sí que les da una idea aproximada de lo que necesitan, animándolas así a acercarse a la notaría y a hablar con el Notario. También los blogs de opositores hacen un gran favor a todos los que están en su cuarto o en la biblioteca día tras día estudiando. A mí personalmente me ayudaba mucho leer historias personales y sentirme identificado con más personas que están luchando contra lo mismo, y estoy seguro que a muchos otros opositores les pasa lo mismo. Y, además, los blogs y las redes sociales también nos permiten a los Notarios, tanto a los más jóvenes como a los que tienen más experiencia, estar conectados entre nosotros, dar nuestras múltiples opiniones y mantenernos actualizados en todo momento.

12.- Y para terminar, ¿has leído las propuestas del Consejo General del Notariado relativas a la situación generada por la pandemia del Covid-19 en las que se plantea la intervención notarial mediante videoconferencia para una serie de casos y la extensión de nuestra función preventiva a cuestiones como la separación y divorcio de común acuerdo cuando hay hijos menores, la concesión de autorizaciones para la enajenación de bienes de menores o incapaces o la colaboración con los Registros Civiles (por poner solo algunos ejemplos de entre todas las cuestiones que se plantean)? ¿Qué te parece la disponibilidad mostrada por el Notariado y su propuesta?

En cuanto a la intervención notarial por videoconferencia, me parece, en mi opinión, que se puede ajustar a la función preventiva del Notario. El Notario controla la legalidad del acto jurídico que se está realizando y la capacidad de las personas que intervienen en él, de modo que si hay actos en los que, por videoconferencia, se pueden controlar perfectamente ambos extremos, no veo impedimentos para que en una situación tan excepcional, como lo es esta pandemia, sea ésta una solución para determinados asuntos. Es cierto que la actuación del Notario debe ser presencial, pero también es cierto que la realidad siempre nos ha exigido y nos exige hoy adaptarnos a las circunstancias. No se está diciendo que la actuación deje de ser presencial, sino que tan solo se haga para ciertos casos y siempre, claro está, que la seguridad preventiva no se vea en peligro. Por su parte, en cuanto la extensión de nuestra función para todas esas otras actuaciones que se plantean, creo que es una buena idea si lo que se pretende con ello, entre otros motivos, es descongestionar los juzgados o agilizar la justicia. Ya vimos como la Ley de Jurisdicción Voluntaria confió en los Notarios un gran número de expedientes en los que no era imprescindible una decisión judicial, básicamente por la ausencia de conflicto entre las partes. Entiendo por ello justificado que se amplíe, como se pretende, la esfera de actuación del Notario por varias razones, como, por ejemplo, porque el interés superior de los menores, así como el de los incapaces, puede ser también suficientemente protegido por el Notario, y porque además en caso de conflicto, como ya ocurre con varios expedientes, el Notario deberá abstenerse y dejar el asunto a la decisión de los tribunales.

Gracias, Juan. Reitero mi más sincera enhorabuena (extensible a tu familia) por este gigantesco éxito. Tienes ahora la friolera de unos 45 años por delante para el ejercicio profesional. Veremos como está el Notariado en el año 2065.

Yo celebraré para entonces mi 97 cumpleaños, espero que me invites a la fiesta de tu jubilación … para seguir contando mis batallitas y la historia de mi propia oposición recogida en mi libro.

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Hasta otra. Un abrazo. Justito El Notario. @justitonotario


 

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