Nombramiento de tutores y conflicto de intereses

tutor conflicto intereses

Cuando alguien nombra tutor de un hijo a sus parientes, puede que si llega a ser necesaria la tutela, surja algún conflicto de intereses entre tutor y tutelado que haga necesario recurrir al nombramiento de un defensor judicial. Por esa razón, suelo aconsejar nombrar a dos tutores solidarios que pueden actuar separadamente el uno del otro, salvando así las situaciones de conflicto. No solo es necesario que sean solidarios, sino que alguno de los dos sea una persona que no sea de la familia puesto que si ambos lo son podremos no salvar las situaciones de conflicto de intereses que puedan aparecer (herencias por poner un ejemplo). Una buena pareja de tutores solidarios, podrían ser un hermano y su cónyuge. Tal vez a muchos no les guste la idea del cuñado o cuñada pero eso ya es cosa de cada uno. A fin de cuenta hablamos de confianza, de dejar a nuestros hijos a cargo de alguien en quien confiemos para el caso de que fallezcamos ambos progenitores antes de la mayor edad del hijo. Si no hay esa confianza habrá que buscar a otro/otros más adecuado/s.

Esta es la fórmula que utilizo habitualmente:

“Tercera.- Para el caso de que al fallecimiento de sus progenitores y titulares de la patria potestad, su citada hija XXX, fuera menor de edad, nombra tutores solidarios de su persona y bienes a Don XXX, mayor de edad, casado, vecino de XXX, con domicilio en XXX y titular del Documento Nacional de Identidad y Número de Identificación Fiscal XXX y a Doña XXX, mayor de edad, casada, vecina de XXX, con domicilio en XXX y  titular del Documento Nacional de Identidad y Número de Identificación Fiscal XXX. En defecto, por ausencia o incapacidad, renuncia o remoción, de alguno de los citados tutores, dicha tutela se ejercerá por el otro. A los efectos del artículo 223 del Código Civil manifiesta la testadora que su citada hija XXX, nacida en XXX, el día XXX, se halla inscrita en el Registro Civil de XXX, al tomo XXX, página XXX”.