He dejado la oposición

adios a la oposición

He tenido respuesta recientemente a esa pregunta tan tremendamente difícil que siempre me estuve planteando cuando opositaba (y casi que aún ahora). ¿Cómo se deja uno la oposición? Mi vieja amiga Lina decía: “Te lo dejas porque te lo pide el cuerpo”. Bueno pues esta opositora se lo ha pedido el cuerpo y ha dicho que “hasta aquí hemos llegado”. Así me lo iba anunciando:

“Me siento en el fondo de un pozo. No me atrevo a salir. Me costó mucho retomar el estudio después del anterior suspenso. Pensaba que no pasaba nada por intentar ir a registros pero voy lenta. Me cuesta memorizar. Me canso. Estoy desesperada. Mañana será otro día, pero al final siempre es igual. Me dicen que mi problema es estudiar diez horas y concentrada. Me ronda la idea de dejarlo, pero me da vértigo tomar la decisión. Creo que no llevo suficientes temas. Tal vez me exigen mucho. Comprendo que tiene que haber un ritmo y con el que llevo no voy a aprobar”.

Y así se consumó pocos días después:

“He dejado la oposición. Ha sido muy difícil, pero me he dado cuenta de que no soy feliz, ni tengo ilusion ni motivación. No veo luz para esta convocatoria. Tendría que empezar de cero, como hiciste tu y al final nada ni nadie asegura un aprobado. Han sido xxxx años de mucho esfuerzo,  pero esta etapa ha llegado a su fin. Necesito vivir y ser feliz. Te agradezco enormemente tus consejos, tu tiempo y tu esfuerzo.  Eres una gran persona, poca gente, pocos Notarios entienden tan bien a los opositores como tu. Espero que te vaya todo genial y que ayudes a otros muchos. Yo por mi parte me abro al mundo laboral, con respeto pero sin miedo.

En fin, me ha dado mucha tristeza y te comprendo perfectamente. Ánimo y si necesitas algo, me lo dices.

Mi historia fue mucho más larga que la de esta opositora. Solo que la mía tuvo final feliz. La tengo contada en mi libro.

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