La expresión manuscrita de un ciego

Me remito para el que no conozca la expresión manuscrita o no la conozca lo suficiente al post de mi compañero Pablo Pazos Otero para el blog notaríAbierta sobre «La (in) utilidad del manuscrito hipotecario« (al que recurrí para solventar mis dudas en este caso).

Jose no es ciego de nacimiento y sabe escribir pero no puede hacerlo sin ayuda para no salirse del papel y yo no estaba dispuesto a hacerle pasar por esa situación, aunque él hubiera estado dispuesto a hacerlo. Así que recurrimos a uno de los testigos que la presencia de un ciego (desgraciadamente es así) exige en el otorgamiento de los instrumentos públicos notariales a fin de que procedan a la lectura del documento público que el invidente no puede leer por sí.

No tuvimos la previsión de localizarle a Jose unos testigos con antelación; él tampoco vino acompañado por nadie a tal fin, así que tuvimos que improvisar con las personas que estaban cerca de las tres de la tarde en la notaría. La gente suele aceptar de buen grado este tipo de cosas si dispone de un rato para hacerlo. Dos señoras aceptaron firmar. Ambas venían a firmar sus propios documentos, pero no pusieron problemas en quedarse. Sin embargo se produjo una confusión y una de ellas, la que había escrito la manuscrita en lugar de Jose, se nos marchó en un despiste sin darnos cuenta pensando la Señora que ya había terminado su papel en la notaría (la necesitábamos también como testigo en la escritura y no solo para la manuscrita).

Aunque la volvimos a llamar, por lo visto iba conduciendo y no pudimos conseguir que atendiera el teléfono y regresara. Tuvimos que bajar a la calle y buscar un nuevo testigo que costó un rato localizar a esas horas y con estos calores. Mientras encontrábamos ese nuevo testigo, la otra testigo, la pobre señora que no se había ido se puso a escribir la manuscrita en sustitución de Josesonrojada porque reconocía haber ido muy poco a la escuela.

Terminada la manuscrita y con el testigo sustituto pudimos completar al fin nuestro otorgamiento.

¡Que gran idea tuvo el legislador con la manuscrita¡ ¡Cuanto tardará en dar lugar a reclamaciones, recursos y procedimientos judiciales¡ ¡Que dirán los juzgados y tribunales¡ ¡Qué despropósito y que norma más absurda¡ ¡El legislador desconfiando de sus propios servidores públicos¡

Un amigo discapaz al que le he contado toda esta historia, me ha dado su visión de la manuscrita:

«¿Te imaginas que vayas al taller y, antes de llevarte el coche reparado, te hagan abrir el capó y ponerte a apretar tornillos?»

Hasta otra. Un abrazo. Justito El Notario. @justitonotario




 

4 comentarios

  1. José Javier Cuevas

    Pero el Notariado e, incluso muchos notarios , lo aguantan todo y de rodillas.

    • Buenos días compañero:
      Pues eso hay que cambiarlo … Por mi parte, por eso lucho y me empleo a fondo. Tengo previsto escribir pronto sobre publicidad de nuestros órganos rectores, sobre uniones de despacho y sobre reducciones arancelarias (RD 2010 de Zapatero).
      ¡A las barricadas … notariales¡ Un abrazo y, como siempre, gracias, Justito El Notario.

      Si te ha parecido bien o te ha resultado útil mi contestación, puedes invitarme a una caña o hacer un donativo a una ONG; si quieres más información pincha aquí

  2. Javier Luis Bárcena Oliveros

    Buenas tardes justito. Este es un tema sobre el que llevo ya tiempo haciéndome una pregunta: El ciudadano analfabeto, el que no sabe leer ni escribir, o el discapacitado psicológico ¿tienen derecho al crédito? O al menos, ¿tienen el mismo derecho al crédito que los demás ciudadanos?. No había pensado en el caso de la persona ciega, pero creo que cabría señalar lo mismo. Cuál es la argumentación detrás de la necesidad de que un testigo manuscriba una cláusula que debe escribir personalmente el deudor, si el legislador no «se fía» de un «testigo privilegiado» y elegido por oposición, como es el notario. Creo que se está poniendo a los ciudadanos con más dificultades en una situación de peor acceso al crédito, y no digamos ya si con la próxima reforma hipotecaria se nos obliga a los notarios a «examinar» al deudor sobre sus conocimientos financieros e hipotecarios, al final el crédito terminara siendo sólo para universitarios, y los demás.. que compren casa en efectivo o que no compren. Así nos va…

    • Estimado compañero: A mi me parece que el crédito hipotecario está tocado del ala. Particularmente no me disgusta la idea. Gracias por la participación y el comentario. Un abrazo. Justito El Notario.

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